Publicado el 16 de Noviembre de 2014





Actualmente, quienes nos encontramos laborando dentro de los departamentos de recursos humanos o administrativos de las diferentes empresas de la región noreste del país sabemos que la demanda laboral y los índices de rotación son cada vez altos. Muchos hemos experimentado bajas laborales cada vez que una empresa nueva se instala en  cualquiera de los estados que comprende esta franja como son Coahuila, Nuevo León o Tamaulipas, o en algún lugar cercano, para lo cual nos preocupamos por tener las mejores estrategias posibles de retención de personal.

Por lo pronto podemos asegurar que ya son 2 nuevas empresas automotrices que están por llegar a la región sureste de Coahuila (Arteaga y Ramos Arizpe) en los próximos meses, además del complejo KIA que se ubicará en Nuevo León las cuales demandarán en sus primeras fases mas 1000 empleos directos.

Esto ya ha alertado a varias empresas del ramo automotriz de la región. Ahora bien, ¿estamos también previendo lo que sucederá como consecuencia de la tan mencionada Reforma Energética en nuestro Estado?

A nivel país, se espera que, derivado de la Reforma Energética y de la participación de capital privado en este sector se generen alrededor de 135 mil nuevos empleos directos y 365 mil empleos indirectos.

Para Coahuila se estima que se generen alrededor de 74 mil nuevos empleos directos e indirectos en las regiones centro, carbonífera y norte del estado, solo en el transcurso  de los próximos 5 años.

Si la llegada de las 2 plantas automotrices mencionadas anteriormente seguramente llegará a impactar en los índices de rotación de personal de varias empresas cercanas, ¿qué se va a hacer para satisfacer una oferta laboral de 74 mil nuevos empleos? ¿De dónde van a salir esos 74 mil nuevos profesionistas y técnicos para poder alcanzar las metas de producción de todo este nuevo sector energético solo en esta región? Si se requiriera esta cifra de empleos en este momento, tendríamos un 77% de déficit laboral.

Queda claro que al menos económicamente, no podemos ver mal la llegada de nuevas empresas, esto siempre será sinónimo de crecimiento, prosperidad y un mejor nivel de vida para los que habitamos en este Estado, sin embargo, si no queremos descuidar y sobretodo frenar el crecimiento de nuestro importante clúster automotriz que hasta el momento ha sido un motor económico primordial de la región, debemos desde ya, pensar en implementar las mejores estrategias de retención de personal con todo lo que esto implica (salarios, capacitación, entorno laboral, etc.)

De igual manera, el Estado y los Municipios debieran estar ya trabajando y  “preparando el terreno” para tener la mejor infraestructura necesaria para satisfacer a este sector energético sin dejar de lado a las empresas que ya se encuentran operando en la región.

No esperemos a que el tiempo nos alcance, en nosotros está el implementar e innovar en las mejores estrategias para que el sector industrial de Coahuila se desarrolle y nosotros junto con él. Nos conviene a todos.

Claudia Castañeda Luna

c&R Consultores


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